Peces de Acuario
-Antonio Silva Mojica
-Antonio Silva Mojica
Rosadas bailarinas de plumoso ropaje
que se agitan con femeniles coqueteos.
Gupis que exhiben orgullosos
el abanico de su preciosa cola irisada.
Neones fosforescentes
de brillante cenefa luminosa.
Escalares aplanados y erguidos
que avanzan y retroceden
a impulsos de imperceptibles aletas.
Y todos estos hermosos pececillos son mudos,
en el silencio cristalino del acuario,
donde las verdes plantas
fingen un bosque submarino,
y donde las burbujas del oxígeno
juguetean en desorden
como niñas que salen a recreo.
Peces tigrillos en traje de lunares
y con inquieto revolotear de golondrinas.
Caballitos de mar siempre erguidos.
Medusas de gelatina transparente
como en cuerpos de vidrio.
Durante millones de años
estos peces antecedieron a la humanidad,
y nunca supieron ellos
que eran tan hermosos.
¿Se crearon ellos mismos?
¿Nacieron de la nada
sin previa diagramación
ni previo artífice?
Cuando se extingan los hombres
sobre la tierra
continuarán los pececillos
luciendo su belleza para nadie.
¡Oh Señor, tu acuario es el océano;
desde el cielo te diviertes contemplándolo!
¿Qué harías tú, Señor, sin criaturas?
¿Con qué distraerías tu silenciosa
y solitaria eternidad?
que se agitan con femeniles coqueteos.
Gupis que exhiben orgullosos
el abanico de su preciosa cola irisada.
Neones fosforescentes
de brillante cenefa luminosa.
Escalares aplanados y erguidos
que avanzan y retroceden
a impulsos de imperceptibles aletas.
Y todos estos hermosos pececillos son mudos,
en el silencio cristalino del acuario,
donde las verdes plantas
fingen un bosque submarino,
y donde las burbujas del oxígeno
juguetean en desorden
como niñas que salen a recreo.
Peces tigrillos en traje de lunares
y con inquieto revolotear de golondrinas.
Caballitos de mar siempre erguidos.
Medusas de gelatina transparente
como en cuerpos de vidrio.
Durante millones de años
estos peces antecedieron a la humanidad,
y nunca supieron ellos
que eran tan hermosos.
¿Se crearon ellos mismos?
¿Nacieron de la nada
sin previa diagramación
ni previo artífice?
Cuando se extingan los hombres
sobre la tierra
continuarán los pececillos
luciendo su belleza para nadie.
¡Oh Señor, tu acuario es el océano;
desde el cielo te diviertes contemplándolo!
¿Qué harías tú, Señor, sin criaturas?
¿Con qué distraerías tu silenciosa
y solitaria eternidad?
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